Posteado por: A.F.A.G. | 27 julio 2010

EN BUSCA DE LA IGUALDAD, EL MÉRITO Y LA CAPACIDAD: ODISEA DE UN FUNCIONARIO EN EL AYUNTAMIENTO DE GIJÓN

Corría el año 2002 cuando en la Oferta de Empleo Público del Ayuntamiento de Gijón se incluyeron tres plazas se sargento de la Policía Local a cubrir mediante el sistema de promoción interna. A finales del año 2004 se celebraron las pruebas correspondientes, y la propuesta de nombramiento del Tribunal calificador fue recurrida por un opositor (al que de ahora en adelante nos referiremos con la denominación “paciente”) que no había superado el primer ejercicio (test psicotécnico) y denunciaba la indefensión que se le causaba al no poder argumentar contra la corrección realizada por el Tribunal calificador, puesto que se habían destruido todos los ejercicios realizados por el resto de opositores.  El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número Uno de Gijón, mediante sentencia de fecha 7 de diciembre de 2005, desestimó la demanda del opositor-paciente; no obstante, recurrida tal sentencia en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, éste mediante sentencia de fecha 11 de enero de 2008 revocó la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Gijón y anuló la propuesta de nombramiento del Tribunal calificador, así como la Resolución del Ayuntamiento de Gijón de fecha 2 de junio de 2005 que la confirmaba, ordenando retrotraer las actuaciones al momento de realización del primer ejercicio, con repetición de las demás pruebas previstas en la convocatoria, respetando las garantías legalmente establecidas.  Las sentencias anteriormente mencionadas pueden consultarse en nuestro anterior post titulado Vísteme despacio que tengo prisa, post en el que finalizabamos manifestando nuestras dudas respecto a que el esfuerzo realizado por el opositor-paciente sirviese para algo, pues estábamos convencidos que las tres plazas ofertadas volverían a ser adjudicadas a los candidatos inicialmente designados. Los hechos nos han dado la razón, aunque lo que no llegamos a sospechar era la desvergüenza de las formas utilizadas para ello. Deseamos desde este foro relatar el proceder del Ayuntamiento, con una actuación que ha ocasionado que por tercera vez hayan de repetirse nuevamente los exámenes.

Tras la anulación judicial de los nombramientos el Ayuntamiento de Gijón, a través del Servicio de Relaciones Laborales, se dispuso a realizar nuevamente las pruebas del concurso-oposición y a tal efecto el Concejal Delegado en materia de personal dictó Resolución de fecha 10 de junio de 2008 y en virtud de la cual procedió a nombrar el Tribunal de selección (para, según manifestaba, acomodarlo al nuevo Estatuto Básico del Empleado Público) en el que mantenía algunos de los anteriores vocales sustituyendo al resto por gente de confianza. Contra dicha Resolución el opositor-paciente interpuso nuevo recurso contencioso-administrativo, pues no sólo consideraba que los vocales no se ajustaban a lo previsto en la normativa autonómica, sino que además el Tribunal de selección no respetaba en su composición la ley de paridad.  El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Gijón desestimó la demanda, y al opositor-paciente no le quedó más remedio que presentarse a las pruebas para que fueran valoradas por quienes en su día habían hecho desaparecer los anteriores ejercicios, y pese a que incluso contra alguno de ellos había presentado denuncia penal en el Juzgado de Instrucción por infidelidad en la custodia de documentos, lo que tampoco fue motivo suficiente para que los afectados se abstuvieran.

Iniciadas las pruebas, el día 18 de enero de 2010 el Tribunal de selección convoca a todos los aspirantes que se habían presentado en el año 2004 a la realización del primer ejercicio (test psicotécnico), para ser realizado el día 8 de febrero siguiente.  Al mismo se presentaron cinco aspirantes, y el Tribunal de selección contó para su realización con el asesoramiento del mismo psicólogo que había asesorado al Tribunal en las pruebas del año 2004 anuladas (psicólogo que, por cierto, manifestó en la prueba practicada en el recurso contencioso administrativo que él había destruido los exámenes realizados por los opositores, con excepción del realizado por el opositor-paciente, motivo por el cual éste le había denunciado igualmente ante el Juzgado de Instrucción por infidelidad en la custodia de documentos).  Por tanto, con estos antecedentes, el opositor-paciente recusó a dicho profesional en el mismo momento que tuvo conocimiento de que el mismo técnico volvía a asesorar al Tribunal de selección, recusación que fue desestimada por el Concejal delegado. Celebrada la prueba del test psicotécnico todos los aspirantes presentados fueron declarados APTOS.  Pero a la vez que ejercía su labor corrigiendo los exámenes realizados, el Tribunal de selección, tomaba decisiones que son contrarias a su propio quehacer, pues acordó convalidar los ejercicios segundo y tercero realizados en el año 2004 a los opositores que entonces se habían podido presentar, de modo que para la realización del segundo ejercicio solamente convoca al opositor-paciente, y respecto a los otros cuatro opositores presentados no los convoca a la realización del segundo ejercicio, otorgándoles la puntuación obtenida en el año 2004.  De esta forma solo realiza el segundo y tercer ejercicio el opositor-paciente.

Contra este acuerdo del Tribunal calificador, el opositor-paciente presentó escrito en el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo instando la ejecución de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias de fecha 11 de enero de 2008, solicitando la anulación del mismo y que se ordenase la continuación del proceso selectivo en condiciones de igualdad para todos los opositores, de forma tal que todos los presentados realizaran todos y los mismos ejercicios; de igual manera, solicitó del Ayuntamiento que se suspendiese la celebración de las pruebas segunda y tercera a las que solo se había convocado al citado opositor-paciente hasta que por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo resolviera sobre el incidente de ejecución planteado. El Ayuntamiento denegó tal suspensión y continuó con el esperpento, celebrando las pruebas de la oposición exclusivamente para el opositor-paciente, el cual llegó a superar el segundo ejercicio (pruebas de conocimientos teóricos) fallando en el tercer ejercicio (caso práctico), donde el Tribunal de selección le declaró NO APTO.  Una vez se hubo deshecho de él, el Tribunal de selección procedió a realizar el nombramiento de los aspirantes que habían superado el concurso-oposición, y para ello, dado que el único aspirante que había concurrido a todas las pruebas había sido declarado NO APTO, tuvo en cuenta los ejercicios que se habían realizado en el año 2004 de forma tal que los nuevos aspirantes que proponía eran los mismos que habían sido propuestos en el citado año 2004.  Todo quedaba igual y se ejecutaba la sentencia pensó el Ayuntamiento.

Sin embargo, contrariando tan malvada ejecución, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número Uno de Gijón, por medio de Auto de fecha 14 de mayo de 2010, que resuelve el incidente de ejecución de sentencia planteado por el opositor-paciente,  declaró que el acuerdo del Tribunal calificador y la Resolución municipal de 19 de marzo de 2010 que lo confirma no se ajustan a la sentencia de 11 de enero de 2008 dictada por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, por lo que declara los mismos contrarios a Derecho, debiendo entenderse que la ejecución de la sentencia obliga a que la repetición de las demás pruebas previstas en la convocatoria a que se refiere el fallo han de realizarlas todos los participantes del proceso selectivo que hayan superado el primer ejercicio. Ofrecemos a los lectores una transcripción literal del texto íntegro del Auto del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Gijón de fecha 14 de mayo de 2010.

Pues bien, ya es la segunda vez que se anulan los mismos nombramientos de este concurso-oposición, y será necesario repetir por tercera vez el proceso selectivo.  Resulta vergonzoso que miembros de la anterior y actual Corporación, tras ocho años de proceso selectivo, se marchen sin haber sido capaces de impulsar un proceso de promoción interna en la Policía Local respetando la igualdad, el mérito y la capacidad.  En lo que queda de legislatura el concejal responsable en materia de personal, el que aseguraba a los ciudadanos de Gijón que el acceso al empleo público se hace respetando la capacidad, mérito e igualdad, tiene la obligación de que en este supuesto se garantice precisamente eso, la capacidad el mérito y la igualdad, olvidándose de asesoramientos áulicos que ponen de manifiesto en quien los da y en quien los recibe lo que expresa aquella cita que dice: Quod natura non dat, Salmantica non praestat. También nos parece bochornosa la actuación del Tribunal de selección que, excediéndose en sus funciones, aceptan seguir el libreto que los “doctores áulicos” les marcan y perpetran semejante disparate, solo entendible y justificable desde una mayordomía de librea.

Y al opositor paciente y tenaz, que habrá de enfrentarse por tercera vez a la misma oposición, ante personas que se han visto desautorizadas ya por dos veces ¿que le podremos decir?. Pues que le deseamos la mejor de las suertes, y que tiene todo nuestro reconocimiento, pues lo que hace por él lo hace por todos nosotros.

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