Posteado por: A.F.A.G. | 1 septiembre 2008

VÍSTEME DESPACIO QUE TENGO PRISA.

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En estos días el Ayuntamiento de Gijón se ha enfrascado en repetir un proceso selectivo en el cual se atropellaron los más elementales derechos de un opositor que no superó el primer ejercicio y a mayor abundamiento se vio privado de conocer los exámenes que en esta primera prueba habían realizado el resto de opositores, pues el Ayuntamiento de Gijón, según manifestó en la vista del subsiguiente pleito contencioso, los destruyó una vez se hubieron corregido siguiendo una práctica habitual.  Pese a lo evidente de los hechos y la claridad de la normativa que regula este tema, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo desestimó la demanda y hubo de acudirse a la segunda instancia para obligar al Ayuntamiento de Gijón a celebrar nuevamente las pruebas de selección con las garantías legales.

 

Sin ánimo de ser exhaustivos, los hechos son los siguientes: con ocasión de unas pruebas convocadas para cubrir por sistema de promoción interna tres plazas de sargento de la Policía Local de Gijón, un opositor que no había superado el primer ejercicio (prueba psico-social) solicitó, una vez se hubo celebrado el mismo, copia del ejercicio y de la corrección realizada por el psicólogo.  El Tribunal de selección, del que actuaba como secretario el Jefe de la Policía Local, no atendió la solicitud del opositor y continuó celebrando las pruebas hasta su finalización. Realizada la propuesta de nombramiento por el Tribunal de selección, el opositor la recurre en alzada denunciando la indefensión que se le causaba al no poder argumentar contra la corrección realizada por el Tribunal, a la vez que se reiteró la petición de copias del ejercicio realizado y de su corrección.  Con posterioridad a este recurso de alzada, el secretario del Tribunal de selección convoca al opositor recurrente para la revisión de su examen, realizado en el primer ejercicio.  A tal efecto, se le da vista del ejercicio en presencia del psicólogo asesor del Tribunal que había realizado la corrección del mismo, sin facilitarle las copias solicitadas.

 

Contra esta actuación se presentó recurso contencioso administrativo, y reclamado el expediente al Ayuntamiento de Gijón, éste lo envía incompleto pues faltaban, entre otros documentos, todas las hojas de respuestas a los test realizados por todos los opositores (excluido el demandante) en la prueba del primer ejercicio, denominada de aptitud psico-social.  Reiterada la petición al Ayuntamiento de Gijón para que completase el expediente con estos documentos, manifiesta que ésta documentación no se conserva por parte del psicólogo actuante, excepción hecha de las hojas de respuestas correspondientes al opositor recurrente.  Posteriormente, durante el desarrollo del proceso judicial, en declaración testifical del psicólogo manifestó que “un mes o mes y medio después de reunirse con el Tribunal destruyó los exámenes, ya que era la práctica habitual”.  Finalmente, el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Gijón, por sentencia de 7 de diciembre de 2005, desestimó el recurso contencioso administrativo interpuesto y dejó al opositor en la más absoluta indefensión.  Esta sentencia, ejemplo de justicia alternativa, llena de criterios interpretativos retorcidos y heterodoxos, nos produce sonrojo y merece nuestro reproche por su forma de discurrir (que no de razonar), mas  preferimos que el propio lector se forme su opinión con la lectura de tan interesante documento jurídico, a cuyo fin incorporamos el texto de la meritada resolución judicial.

 Sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo

Recurrida la sentencia en apelación, la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, en sentencia de 11 de enero de 2008, revocó la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Gijón, y anuló la propuesta de nombramiento del Tribunal calificador confirmada por Resolución de 2 de junio de 2005, ordenando retrotraer las actuaciones al momento de realización del primer ejercicio, con repetición de las demás pruebas previstas en la convocatoria, respetando las garantías legalmente establecidas. Facilitamos igualmente el texto de la sentencia del Tribunal Superior.

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias

 Es encomiable la defensa que de sus derechos fundamentales realizó el opositor, pero mucho nos tememos que tras la celebración de las nuevas pruebas todo quedará igual, y ni el dinero gastado ni el tiempo dedicado habrán servido para algo.  Eso sí, queda la satisfacción del deber cumplido que todos los funcionarios le agradecemos, porque al defender su particular interés, nos defendió a todos y, a la vez, al propio sistema, evitando que éste pueda patrimonializarse por unos pocos.

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Responses

  1. Me ha maravillado el razonamiento del juzgador de instancia. Como estamos ante una “práctica habitual”, ésta ha de respetarse aunque sea contraria a las disposiciones rectoras del procedimiento selectivo. Y ciertamente peculiar es la argumentación que justifica la ausencia de indefensión por destruir los exámenes del resto de opositores. ¿Cómo, pues, controla el Tribunal si la Administración actuó conforme a Derecho en el caso del recurrente?
    En fín, una nueva muestra no de “deferencia”, sino de “reverencia” ante la Administración.


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